
Sobre la novela:
En plazas y calles, papeles arrugados bajo unas piedras, un intercambio fortuito y anónimo de dibujos y fotografías forman los rasgos iniciales de Paisajes de Laverna. Las anotaciones de Ada, una joven con discapacidad encerrada por sus tías, y la indagación delirante de Víctor, cuyo hogar y sustento se desarma, componen una mutua necesidad de entender el pasado y el exterior. La novela entrecruza esos lenguajes y es así que muros y caligrafías ingresan materialmente en el registro del texto y por ello la visualidad desborda la palabra del mismo modo en que los personajes desbordan la ficción narrativa, sus trazos aparecen en estas páginas. La ciudad reúne la formas de sentir de ambos y a causa de ello cambia, es el órgano en que se desgastan las imágenes y a un mismo tiempo las empuja a nuevas construcciones e identidades.
Fragmentos:
Siete años aquí. Puedo caminar, pero mis tías no quieren que tenga copia de la llave. Obligada a volver temprano. Me canso rápido. Acezo. Salgo poco. No salgo. Olvido rápido el pueblo y no, el pueblo cambia y yo camino en mi recuerdo. Cada día doy un paseo en mi mente, pero como no tengo nada con qué encenderla, mis vueltas se acortan.
Insectos en mis uñas, las manchas de mis trazos. La palabra es mi amiga. Ejercicios de caligrafía para colgar kanjis en las hojas rojizas de esa planta al interior de la pieza:

En la tierra del macetero permanecen inmutables los dos cuarzos que la mantienen con vida, llevan a su interior los gritos que transmito en estos ejercicios. Palabra o plataforma para sostenerse del precipicio, zancos adaptados para la comodidad de una abuela de veinte años. Tacos aguja para quien tiene una pierna diez centímetros más corta que la otra: Yo.
Cuelgo unos dibujos en sus hojas que caen como prendas rojas de mujer, verdes de planta, amarillas de otoño. Los pensamientos de hombre quedan atrapados en la roca, apenas esbozados, un abrazo, una mano en la espalda, luego el pecho y atrae al cuerpo extraño. El cuarzo más grande lo atrapa y se queda volcado hacia adentro.
¿Qué es Laverna? Busco en las enciclopedias y nada. No sé por qué me suena. Hay una canción, “Opción Laverna”. Pero me ronda de antes.
El televisor me ilumina:
–Todo es mi culpa.
–Todo es tu culpa.
–Ella sufre mucho.
–El golpe va a ser duro.
–Sí…
Eso de irse y no volver más.
Mi mirada en el vacío:
–¿No te das cuenta?
–Ahí, sí, asómate a la ventana y vas a verlo todo.
(La danza de Laverna de los pétalos rojos. Allá donde vuelan. Allá donde es todo volantín de gasa. La danza del espadachín cojo. La danza donde los dragones ladran. El mejor amigo de la hembra. Mi espada).

Me asomo por la ventana. Ya de noche, son las nueve. Esta es la hora en que la planta recibe su mejor aire. Dejo abierta la ventana un rato, aun cuando está helado. La hoja rojiza a punto de caer.
(La niña juega con espadas, pasea entre las malvas para su entrenamiento matutino. La gente no se entera. Guarda el secreto para sí misma. La única forma de no ser alérgica a la primavera es exponerse y aguantar. La niña lleva todo el paisaje dibujado en el vestido, la explosión de pájaros, los colores inusuales del cielo tras la lluvia. Estruja la tela de sus caderas y hace el vendaval).
Sobre Paisajes de Laverna:
- Hay otra ciudad dentro de la ciudad – Sobre Paisajes de Laverna (Traza, 2023) de Carlos Leiton – Por Drago Yurac
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PAISAJES DE LAVERNA; presentación del libro Paisajes de Laverna de Carlos Leiton
- Encontrar el sol en la basura: sobre Paisajes de Laverna de Carlos Leiton – Por Nina Avellaneda
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ALGUIEN (SE) RAYA, ENFIN. Sobre Paisajes de Laverna por Pedro Araya
Carlos Leiton (Santiago de Chile, 1982) Autor de los libros de poesía Habitación y concierto (2011), Eczema del árbol (2016, Premio Óscar Castro de poesía), la plaquette Pez Calcuta (2018). En 2021 publica Casta diva (Cástor y Pólux, primera edición, segunda por Inti Ediciones 2025) y en 2023 la novela Paisajes de Laverna (Traza Editora), y de la narración Ocelos (Caburé/Alicanto 2025). Es integrante del colectivo literario y editorial Traza.
